El Chaco paraguayo es una región de gran diversidad cultural y geográfica, donde habitan varias comunidades indígenas, como los Ayoreo, Chulupí, Maká, Toba Qom, Sanapaná, entre otros.
Estas comunidades han enfrentado históricamente desafíos significativos en términos de acceso a agua potable y educación, debido a su localización geográfica, la falta de infraestructura, y la marginación social.
Este proyecto tiene como objetivo principal promover el acceso sostenible a la SALUD Y EDUCACIÓN en las comunidades indígenas de Paraguay, garantizando la salud, el bienestar y el respeto por sus derechos fundamentales, como asi tambien promover la educación con un enfoque integral que respete su identidad cultural y lingüística, y que fomente el desarrollo de habilidades para una participación activa en la sociedad.
Brecha Educativa y Desigualdad Social
Las comunidades indígenas del Chaco paraguayo enfrentan una gran desigualdad en términos de acceso al agua potable y educación. Según estudios realizados por organizaciones internacionales, solo 1 de cada 10 indígenas culmina la educación escolar básica.
Es por ello que a través del proyecto Ñamopora Paraguay buscamos beneficiar a más de 57 familias (350 personas) que por primera vez tendrán acceso a agua potable en su comunidad. como así también promover la educación de estas comunidades indígenas a través de remodelación de las escuelas, becas universitarias, y entrega de kits escolares.
Buscamos su autosustentabilidad a traves de la creación de huertas y granjas.
Reducción de enfermedades: Disminuyen significativamente enfermedades transmitidas por el agua como diarreas, cólera, fiebre tifoidea, hepatitis A y parasitosis.
Mejor nutrición: El agua segura permite una mejor preparación de alimentos e higiene.
Menor mortalidad infantil: Muchas muertes de niños menores de 5 años están relacionadas con la falta de agua potable.
Mayor asistencia escolar: Al reducirse las enfermedades, los niños faltan a la escuela con menos frecuencia.
Más tiempo para estudiar: Al no tener que recorrer largas distancias para recoger agua, los niños disponen de más tiempo para estudiar.
Nuevas oportunidades: El acceso a agua potable segura abrirá nuevas oportunidades para la autosuficiencia económica, como la creación de huertos comunitarios, la cría de animales, etc.
La construcción de pozos de agua en esta comunidad indígena no representa solo una solución técnica a la escasez hídrica, sino un paso decisivo hacia la transformación integral de su calidad de vida. El acceso al agua potable no solo mejorará la salud y la dignidad de sus habitantes, sino que se convertirá en la base para el desarrollo de una huerta comunitaria autosustentable, que fortalecerá la seguridad alimentaria, recuperará saberes ancestrales y promoverá la autonomía económica.
Además, al vincular este recurso vital con iniciativas educativas, el proyecto siembra las semillas de una educación de calidad, contextualizada y culturalmente relevante, donde los niños y jóvenes podrán aprender en condiciones más saludables y dignas, conectando el conocimiento con su entorno y su identidad.
En definitiva, este proyecto no solo lleva agua, sino vida, oportunidad y futuro a una comunidad históricamente postergada, demostrando que el desarrollo sostenible comienza por el respeto y fortalecimiento de las raíces locales.